Se divorciaron hace 3 años. Pero se reúnen cada año para la foto familiar por un gran motivo

Hay padres que definitivamente merecen un premio, como Adam y Victoria, quienes poco después de que su hijo Bruce cumpliera un año, decidieron separarse en buenos términos. Esta pareja había optado por celebrar la llegada de su bebé y su primer cumpleaños con una hermosa fotografía familiar, así que buscaron la manera para continuar haciéndolo.

A pesar de que su hijo era muy pequeño, ambos padres pudieron notar su tristeza e incomodidad durante el proceso de su separación, así que llegaron al acuerdo de intentar mantener una buena relación de amistad y llevarse de la mejor manera posible, por el bien de su hijo, en especial cuando estaban frente a él. Por supuesto que esto no resultó ser una tarea sencilla, puesto que ya ninguno de los dos quería verse ni compartir tiempo juntos, pero tanto Adam como Victoria decidieron hacer su mayor esfuerzo para lograrlo y manejar la situación de la mejor manera posible.

StephanieReederPhotography
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Para el segundo cumpleaños del pequeño Bruce, Victoria optó por llamar a Adam y preguntarle si estaría de acuerdo en continuar con esta pequeña tradición, con el fin de hacer al niño feliz y sin pensarlo, él aceptó de inmediato. Desde ese momento, los 3 se reúnen una vez al año para tomarse la famosa foto familiar, a pesar de que la ex pareja tiene 3 años de haberse separado.

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Recientemente, Victoria decidió compartir su historia y sus fotografías en una página de Facebook llamada “Love What Matters”, con el fin de mostrarles a los padres de todo el mundo, que sí es posible llevar una buena relación con las ex parejas y que un pequeño sacrificio no es nada, a la par del bienestar y la felicidad de los hijos. Su mensaje se hizo viral en poco tiempo y esto fue lo que compartió:

“Las dos primeras fotos fueron tomadas cuando Adam y yo nos casamos. Las dos últimas, son de hace casi un año y más de dos años después de divorciarnos. No estamos enamorados, casi nunca estamos de acuerdo, no somos mejores amigos y ni siquiera nos queremos. ¿Pero sabes lo que sí tenemos en común? Que siempre estaremos conectados por nuestro hermoso hijo, quien es muy inteligente, amable, compasivo y divertido.

Nos respetamos mutuamente. Recordamos que ninguno de nuestros papeles como padres tiene predominancia sobre el otro, ni que uno de nosotros es más importante para la vida de nuestro hijo. Los dos necesitamos estar allí, ambos merecemos tiempo y recuerdos de calidad con nuestro niño. Ninguno se culpa por la dirección que tomó nuestra relación. No nos culpamos el uno al otro y menos cuando estamos frente a nuestro hijo.

Adam y yo no somos los padres perfectos, pero decidimos hacer un trato al momento de nuestro divorcio: poner a nuestro hijo primero y valorar la riqueza que cada uno de nosotros aporta a su vida. Así que sí… todavía hacemos retratos familiares y pagamos un buen dinero para imprimir las imágenes, enmarcarlas y colocarlas en el dormitorio de nuestro hijo. Puede ser que no crezca con sus padres viviendo en una misma casa, pero crecerá viendo respeto, amabilidad, empatía, compasión, perseverancia, flexibilidad y sacrificio, con el ejemplo de sus dos padres. Luego sabrá que es posible caer por amor, pero nunca derrumbarse”.

¿Qué opinas sobre su mensaje y su tradición?

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Adaptación: elclubdelospoetasmuertos.net